Desde Luján de Cuyo, a 1.040 metros sobre el nivel del mar, nace este blend de Malbec y Cabernet Franc que expresa con elegancia la identidad de Mendoza.
Elaborado con una maceración pre-fermentativa en frío de 24 horas y fermentado en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, logra un equilibrio preciso entre frescura y estructura. Su crianza de 12 meses, combinando acero inoxidable y barricas de roble francés, aporta complejidad sin perder la pureza de la fruta. Bajo la mirada del enólogo Federico Isgró, este vino se define por su carácter armonioso y su profundidad sutil, pensado para acompañar y destacar cada momento.